
Serie Observador y observado en 2 formatos
¿Que es la realidad ?
Esto es una serie que invita a pensar

3 x 3
Tres primeros
Caminos, sentimientos y planes… Pensamos que somos nosotros quienes los elegimos. Pero, ¿y si también ellos nos eligen a nosotros? Y si los planes se cumplen, quizá no sea solo una coincidencia, sino un reencuentro mutuo.

3 x 3
Tres siguiente
Podemos ver el mundo solo desde nuestra propia posición. Pero también podemos ampliar la mirada y ver la realidad de otra manera: comprender que los acontecimientos y las casualidades a veces son el resultado de decisiones, de acciones y de pensamientos.

3 x 3
Tres ultimos
Caminos, sentimientos y planes… Pensamos que somos nosotros quienes los elegimos. Pero, ¿y si también ellos nos eligen a nosotros? Y si los planes se cumplen, quizá no sea solo una coincidencia, sino un reencuentro mutuo.

“5 Dentro del campo de la mirada“
Observer and the Observed
Qué ocurre en el momento en que un ser humano observa la realidad — y puede la realidad observar de vuelta?
La serie Observer and the Observed explora esta antigua pregunta filosófica a través del lenguaje de la luz, el espacio y la forma minimalista. Las nueve obras se desarrollan como un viaje visual a través de diferentes estados de percepción. En las primeras composiciones, el espacio aparece fluido e indefinido. La luz, el color y la estructura forman un campo dentro del cual comienza a surgir la figura del observador.
Gradualmente el espacio adquiere estructura. Aparecen líneas, redes y arquitecturas de luz, y la realidad empieza a percibirse como un sistema complejo de relaciones donde la observación se convierte en un proceso activo. El punto de inflexión llega con la aparición de la mirada. La realidad deja de parecer un entorno pasivo y surge la sensación de que comienza a responder.
En las obras posteriores la luz toma la forma de corrientes verticales entre las cuales aparecen destellos que recuerdan al nacimiento de la vida. Estas formas surgen en el espacio entre la luz y la oscuridad, evocando la antigua idea de que la vida puede surgir entre opuestos.
Más adelante la serie introduce el símbolo del infinito. Corrientes de luz forman un movimiento continuo dentro del cual aparecen siluetas humanas como reflejos de la conciencia moviéndose dentro de un mismo campo.La obra final simplifica la imagen hasta sus elementos esenciales. Después de espacios complejos queda casi un campo vacío, una estructura de líneas y un punto de luz. De esta manera la serie vuelve a la pregunta inicial: dónde se encuentra el origen de la observación.
La estructura de la serie forma una composición 3 × 3 — nueve obras, que recuerda a una mandala simbólica del camino de la percepción: desde la observación del espacio hasta el reconocimiento del origen. La serie no ofrece una respuesta definitiva. Deja abierto un espacio de reflexión sobre el límite entre el ser humano y el mundo, entre la luz y la forma, y entre el observador y lo observado.
Parte de las obras continúa en realidad aumentada, transformando la observación de una imagen estática en una experiencia perceptiva de múltiples capas.
Es primera versión y se puede ver por el tiempo muy limitado en Singulart
y la segunda versión está preparando al IMDart con varias capas y una Exposision llena de emociones y pensamientos

“3. Escucho la realidad y la realidad me escucha.“
Serie «El Observador y lo Observado»
Esta serie no nació como un proyecto previamente planificado, sino como un camino interior que se fue revelando poco a poco. Cada obra apareció sin un conocimiento preciso de cómo sería la siguiente. El artista avanzó de manera intuitiva, paso a paso, permitiendo que las imágenes emergieran del proceso de observación, reflexión y experiencia personal.
Por eso la serie puede percibirse como un único viaje de la conciencia.
En el centro de este viaje se encuentra un tema filosófico simple y, al mismo tiempo, antiguo: la relación entre el observador y la realidad. En muchas tradiciones del mundo se plantea la misma pregunta cuando el ser humano observa el mundo, ¿permanece el mundo simplemente como objeto de observación,o surge una reciprocidad entre quien observa y aquello que es observado? Las obras de esta serie exploran precisamente ese momento.
El recorrido de la serie
En las primeras obras, el espacio aún no tiene una forma estable. Aparece como un flujo, un campo de energía o una estructura en la que la figura del observador apenas comienza a manifestarse. El ser humano es pequeño y casi se disuelve en el vasto campo de la realidad. Poco a poco el espacio se vuelve más estructurado: aparecen líneas, redes y espectros de luz. La realidad empieza a percibirse no como caos, sino como un sistema complejo de interconexiones. Entonces ocurre un momento decisivo: surge la mirada. La realidad parece comenzar a mirar de vuelta. Este instante se convierte en el punto clave de toda la serie: la observación deja de ser un proceso unilateral. Entre el ser humano y el mundo aparece un espacio de diálogo.
En las obras siguientes la luz se transforma en estructuras verticales, similares a columnas o corrientes. Entre ellas surgen destellos de vida — formas que parecen nacer en el intervalo entre la luz y la oscuridad. Aquí aparece una de las ideas centrales de la serie: la vida puede no existir únicamente en la forma o en la luz por separado, sino en el espacio que se crea entre ambas.
Infinito
El momento culminante llega con la obra basada en el símbolo del infinito.
Dentro de la figura luminosa del ocho aparecen formas que recuerdan a siluetas humanas. Se mueven dentro de un mismo flujo, como si múltiples conciencias participaran en un único ciclo de existencia. Si se observa la obra desde cierta distancia, la forma del infinito se transforma inesperadamente en unos ojos. Esto refuerza la idea central de la serie: el mundo y el ser humano se encuentran en un estado constante de observación mutua. Dentro de la estructura pueden distinguirse dos figuras — masculina y femenina. Pueden interpretarse como dos polos de una misma conciencia, como un diálogo o como reflejos uno del otro.
Origen
La obra final de la serie es extremadamente minimalista. Tres rayos convergen en un único punto de luz. En la parte inferior aparece una figura que ya no se limita a observar: se mueve, como si estuviera entrando en ese centro luminoso. Después de los complejos espacios de las obras anteriores, la serie concluye casi en el vacío y en un punto de luz. Esto genera una sensación de retorno al origen.
Cómo nació la serie
Aunque visualmente la serie pueda parecer un proyecto conceptual, su origen es mucho más personal. Surgió del proceso de vivencia interior y de investigación artística. Muchas de las imágenes aparecieron de manera espontánea durante el trabajo con la luz y el movimiento.
En ocasiones figuras, rostros o símbolos surgían de forma inesperada — como resultado natural de la interacción entre luz, forma y percepción humana. Estos momentos refuerzan la sensación de que la obra se desarrolla no solo por voluntad del autor, sino también a través de un diálogo con el propio proceso de creación.
Sobre qué trata esta serie
Esta serie no ofrece respuestas definitivas. Deja abierto un interrogante que las personas se han planteado durante miles de años: ¿Dónde se encuentra el origen de la vida y de la conciencia — en el ser humano, en el mundo o en el espacio entre ambos?
Las obras proponen al espectador no tanto una explicación como un estado de reflexión.
Particularidad del proyecto
Parte de las obras de la serie continúa existiendo en realidad aumentada. Esto expande el espacio de las piezas más allá de la imagen estática y las convierte en una experiencia de observación multidimensional. De este modo, la serie conecta el arte visual tradicional con nuevas tecnologías y crea un espacio donde la imagen puede seguir desplegándose en el tiempo.


9 Origen
Se puede ver con QR la realidad aumentada
9. Origen
La obra final de la serie es deliberadamente minimalista.
Tres rayos oscuros atraviesan el espacio blanco y convergen en un único punto de luz. Después de los complejos espacios de las obras anteriores, la imagen se depura casi por completo de forma, dejando solo los elementos esenciales de la estructura.
Estas tres líneas pueden interpretarse como un antiguo símbolo de orientación y de la estructura del mundo. Al mismo tiempo evocan:
• tres direcciones
• tres fuerzas
• tres dimensiones
• tres comienzos
El punto donde convergen se convierte en el centro de la composición. Entre las intersecciones de las líneas aparece una chispa dorada — el origen de la luz.
En una lectura simbólica, los elementos de la obra se organizan casi como una fórmula filosófica:
• el campo blanco — el espacio
• los rayos oscuros — la estructura
• el punto dorado — la vida
• la figura humana — la conciencia
Después de atravesar espacios complejos y el movimiento del infinito, la serie regresa a una configuración extremadamente simple: espacio, estructura, vida y observación.
La figura en la parte inferior de la composición ya no permanece inmóvil. Su movimiento recuerda a una rotación o a una danza — un estado en el que la observación se transforma en participación.
Esta obra concluye la serie «Observer and the Observed», donde el camino de la observación conduce gradualmente al punto en el que la luz, la estructura y la conciencia se encuentran.

Galería
Observador y observado
Aquí se puede ver solo el primer imagen visible. Y los demás que están escondidos solo se puede ver en la exposición
Pronto aquí les aviso el lugar de la exposición
Marbella 2026









